Iniciantes

Bienvenido al mundo de los negocios con helados!

Es con mucho gusto y entusiasmo que vamos a dar los primeros pasos en dirección del suceso juntamente con usted.

Ese mercado de producción de helados siempre fue y continua siendo uno de los más rentables y favorables en todo el mundo. ¿Usted debe de estar curioso en saber las ventajas de esté ramo de negocios, no es verdad?

Pues bien, es suficiente enumerar cuantas actividades comerciales o industriales usted conoce que le pueden suministrar de 100% a 300% de lucro. ¿Pensó? ¿Usted ya debe haber oído hablar que quien lucra 30% en cualquier actividad puede dar saltos de alegría? Y también de los muchos y muchos negocios que no logran siquiera 10% de lucro.

¿Entonces, producir helados es un negocio mágico? ¿Mientras tanto otras actividades trabajan con lucro en la casa de las decenas el helado trabaja en la casa de las centenas?

Por más que usted esté espantado, tenemos a decir que esa es la pura verdad. No queremos eludirlo, en absoluto. Vamos a dar una ojeada también en la parte difícil de este ramo.

Es una realidad que el consumo de helado cae mucho en el invierno y que mismo la lluvia del verano es un factor inhibidor de ese tipo de consumo. ¿Bien, entonces está actividad queda sujeta a las interperies, diciendo bien al pie de la letra? Si, es la respuesta, así como en tantas otras actividades también quedan.

Es un facto también que el helado exige refrigeración, en su producción y conservación, y eso requiere equipo y técnica.

Muy bien, si quisiéramos enumerar todas las desventajas de un negocio, posiblemente escribiríamos mucho más que las pocas ventajas que quedan para los negocios disputados por la creciente concurrencia.

Estamos en el mercado desde 1954, y desde esa época todos que transformaran las desventajas del ramo de helado en diferencial competitivo, ganaran mucho dinero. Lo que queremos decir es que si es un mercado de temporada, de estación, mejor, porque pocos van adentrarlo; si es un mercado que requiere equipos y técnica, mejor, menos personas serán sus concurrentes, y así en adelante.

Acuérdese de la célebre historia sobre la opinión del vendedor de visión y el vendedor pesimista, cuando preguntados sobre vender zapatos en un país donde no se usan zapatos. ¡El pesimista dijo que no perdería tiempo con eso, por razones obvias y el optimista si fue, porque el vio que este era un mercado inexplorado!

Es con mucha atención que podemos aclarar sus dudas sobre el ramo de helados. No tenga miedo o vergüenza de preguntar. ¡Este es primer paso para el suceso!